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Zinc – Beneficios e información

El zinc (símbolo químico Zn) es un oligoelemento esencial y se encuentra en la naturaleza principalmente en forma de minerales de sulfuro de zinc (ZnS) como la wurtzita o la esfalerita, así como en forma de smithsonita (carbonato de zinc, ZnCO3) y willemita (Zn2[SiO4]). En los alimentos, el zinc se presenta mayormente unido a proteínas o en forma de sales.

Funciones del zinc

Con una cantidad total corporal de 1,5 a 2,5 g, el zinc, junto con el hierro, es el oligoelemento más abundante en el organismo humano. Aproximadamente el 99 % del zinc total se encuentra en las células, con concentraciones particularmente altas en las células de los islotes pancreáticos, células de la próstata, testículos y ovarios. Como cofactor y componente de más de 300 enzimas de las seis clases enzimáticas, el zinc es importante para numerosos procesos vitales:

  • Metabolismo de los nutrientes principales: El zinc forma parte de enzimas del metabolismo de la glucosa, las grasas y los aminoácidos. Contribuye al metabolismo normal de los macronutrientes y apoya el metabolismo normal de los carbohidratos y los ácidos grasos. Además, el zinc es importante para una síntesis proteica normal.
  • Metabolismo de la vitamina A: El zinc contribuye al metabolismo normal de la vitamina A y, por lo tanto, favorece el mantenimiento de la visión normal.
  • Equilibrio ácido-base: Como activador de la anhidrasa carbónica, el zinc apoya el metabolismo ácido-base normal.
  • Replicación del ADN y división celular: El zinc contribuye a la síntesis normal de ADN y desempeña una función en la división celular.
  • Reproducción: El zinc es un componente integral de los factores de transcripción y es esencial para su unión al ADN. Contribuye a la fertilidad y reproducción normales y ayuda a mantener niveles normales de testosterona en sangre.
  • Función de cabello, piel y uñas: El zinc contribuye al mantenimiento de una piel, cabello y uñas normales. Por ello también se denomina "oligoelemento de la piel".
  • Protección antioxidante: El zinc contribuye a proteger las células contra el estrés oxidativo.
  • Activador inmunitario: Las células inmunitarias son especialmente sensibles al zinc, y este contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
  • Síntesis de colágeno: En combinación con la vitamina C, el zinc apoya la formación normal de colágeno y, por ende, ayuda al mantenimiento de huesos normales.
  • Función neurológica: El zinc apoya la función cognitiva normal.

Dosis recomendada

Una fuente de zinc debe contener al menos el 15 % de la ingesta diaria recomendada de 10 mg de zinc para asegurar sus efectos positivos.

Respaldo científico

Las múltiples funciones y beneficios del zinc están respaldados por numerosos estudios científicos. Puede encontrar más información en el National Institutes of Health (NIH) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Conclusión

El zinc es un oligoelemento versátil que desempeña un papel esencial en muchos procesos metabólicos y en el mantenimiento de la salud y el bienestar. Al consumir diariamente al menos 10 mg de zinc puede respaldar numerosas funciones corporales y beneficiarse de sus efectos positivos sobre la salud.

Bueno saberlo: La absorción de zinc de los alimentos de origen animal suele ser mayor que la de fuentes vegetales. El ácido fítico en alimentos vegetales puede dificultar la absorción del zinc al formar complejos insolubles de fitato de zinc. Por otro lado, ciertas proteínas y aminoácidos mejoran la absorción del zinc. Además, el hierro bivalente libre puede competir con el zinc por el mismo transportador en la pared intestinal, por lo que dosis elevadas de suplementos de hierro pueden inhibir la absorción de zinc.

Fuentes: REGLAMENTO (UE) n.º 432/2012 DE LA COMISIÓN de 16 de mayo de 2012